Bienvenidos a la Sidrería Usategui. Cocina Vasca en Marbella

Con una historia de 10 años, los profesionales de la Sidrería Usategui podemos ofrecer la mejor calidad en Carnes y Pescados, unido al mejor servicio.  

Nuestro restaurante se enorgullece de haber sabido mezclar tradición e innovación, unidos a una selección exigente de la materia prima.

Y si no, pregunte a nuestros clientes. Son el mejor aval

PORTADA. PORTADA

Qué se cuece

Qué se cuece dentro de una olla en la que cabe todo? Quien dice lo que debe gustar, cómo y cuando.

Cuantos paladares con hambre están ansiosos por llevarse a la boca cualquier bocado o siquiera un simple aperitivo. Cuantos platos existen en todas las cocinas del mundo y con que ganas los probaríamos todos.

Aprender, aprender de todos esos platos que te pueden ofrecer las palabras, esas palabras que de repente son guindilla, melaza, cominos, sal o jengibre. Y que delicia cuando pruebas un sabor nuevo, se hace agua el paladar y segregas líquido y envidia y placer y las palabras te llevan de una cocina a otra y los sueños te transportan a través de un tufillo nuevo que te gusta y te dejas llevar por caminos oscuros, con curvas, sinuosos, donde el placer parece untado de mantequilla y a veces se queda pegajosa la piel hasta el día siguiente de haber probado ese delicioso bocado, y cuando el sol sale de nuevo y pensabas seguir deshaciéndote en él, de improviso te lleva de la delicadeza y la dulzura hasta un sabor amargo donde las lágrimas te saben tan saladas como esa receta nueva que cocinan las siguientes líneas...y lloras y quizás unas paginas adelante ries o sólo sonries y el sabor ahora es casi cercano a la miel y se convierte en esperanza.

Y entre palabras y velas y ruidos y mares aparecen puntos y comas que separan historias de amor, de odio, de hermanos, de guerras y por sus condimentos se resbala nuestra alma, si , al menos unos días.

Se mezcla con los ingredientes cocinados por unas manos mágicas que nos alimentan sin saciarnos del todo, seguramente porque nosotros no somos capaces de replicar esa misma receta, porque no nos explicamos que lleva y cómo se ha guisado, solo nos gusta su sabor y nos morimos por adivinar, qué y cómo se cocina eso.

Y cuando más te gusta, y más lo saboreas, se acaba, se acaba la receta y la historia. Y entonces nuestra boca se queda vacía e intentamos cocinar algo parecido, pero nos damos cuenta que nos faltan ingredientes, o manos, o maestría y volvemos a la comida cotidiana, sencilla, en la que nos movemos añorando el día en que de nuevo unas manos expertas nos mezclen los mismos ingredientes en un intento de encontrar un sabor más perdurable.

Y otra cosa es haber cómo hacemos para que se vea la noticia entera, no solo la cabecera.

21 abril, 2007 | admin